martes, 9 de junio de 2009

El 7J y la "izquierda alternativa"

Ningún resultado nos ha sorprendido a los obcecados marxistas-leninistas tras contrastar, una vez más, los resultados obtenidos por las diferentes formaciones políticas que se han prestado a formar parte del surrealista circo "representativo" burgués, en esa frenética competición electoralista que tuvo lugar este pasado domingo 7 de Junio. No tenemos la intención de analizar pormenorizadamente lo acontecido, ya que sería un ejercicio cansino, repetitivo y sin fundamento alguno. Simplemente remarcar que los resultados obtenidos por la gran burguesía española, como era de prever, han sido los esperados. La clase dominante mantiene, como no podía ser de otra forma, intacto su dominio de clase, también en su campo electoralista, dónde tan bien se desenvuelve destinando ingentes cantidades de capital al marketing político-mediático. La gran burguesía campa a sus anchas entre su propia superestructura política, representada en este caso bajo el podrido y corrupto Parlamento europeo.

Los señoritos de Bruselas seguirán rigiendo, con mano de hierro, el incierto destino de los trabajadores europeos.  Y todo ello a pesar de lo que muchos ingenuos (¡algunos incluso reclamándose herederos del marxismo-leninismo!), y algún que otro oportunista de medio pelo, creían que podría ser una nueva opción de "cambiar el mundo", ¡postulando para ello una simple y escuálida candidatura! Vano intento, pues las candidaturas de marras han vuelto a resultar un fracaso inapelable, y a lo sumo para lo único que han servido es para "legitimar" este esperpéntico espectáculo de Le Pens y Berlusconnis varios. Nuestros queridos "revolucionarios" olvidaron que ese "cambio" es pura utopía si al mismo tiempo las bases económicas y estructurales del capitalismo no son seriamente alteradas. El batacazo se olía a kilómetros, para desgracia de tanto charlatán "ilusionado". Estos muchachos no distinguen entre base y superestructura, pero dicen ser "marxistas". 

 

Tras el 7J, y como ya viene siendo habitual, los grandes triunfadores hemos sido los abstencionistas, de forma contundente e inapelable. Según datos oficiales, un total de 18.499.909 de ciudadanos españoles (54%) decidieron quedarse en casa o realizar otras actividades más provechosas durante este domingo soleado de Junio. Por el contrario, votaron por cualquier opción política presentada, un total de 15.761.963 ciudadanos (46%). De estos 15 millones de electores, un total de 318.258* lo hicieron en blanco o nulo (2%), lo que suele traducirse como "voto protesta".

 

La gran burguesía española, representada bien bajo las siglas del nacional-catolicismo (PP), bien bajo las siglas del social chovinismo hispano (PSOE), ha obtenido un total de 12.647.515 de sufragios (80,74%).Porcentaje que le asigna un total de 44 escaños en su Parlamento europeo (de los 50 que le corresponden elegir al Estado burgués español). Una victoria aplastante, indiscutible. Lo tienen todo atado y bien atado, sin duda.

Tras ellos, se ha situado la llamada burguesía "periférica", representada bajo las siglas de la CEU (Coalición por Europa), agrupación que une al nacional-catolicismo catalán (CiU) y vasco (PNV), obteniendo un total de 802.225 votos (5,12%). Este porcentaje le otorga a la sempiterna burguesía norteña un total de 2 euroescaños.

Dejando de lado a la gran burguesía y sus peones "periféricos" (que aglutinan el 85,86% de los sufragios emitidos, más 46 de los 50 escaños en liza), aparecen a años luz sus orgullosos y tenaces hermanos chicos. Así, en tercer lugar nos encontramos con otra clásica coalición electoral, esta de corte socialdemócrata y de clara extracción pequeña-burguesa (urbana, fundamentalmente), representada bajo la concatenación de siglas IU-ICV-EUiA-BA. Dicha formación, ha logrado la friolera de 583.708 votos (3,73%), haciendo peligrar su top 3 a nivel estatal y obteniendo 2 escaños en Bruselas.  

La amenaza para esta larga coalición se centra en el codiciado 3er puesto que ocupan los socialdemócratas de Cayo Lara, pues una nueva formación, escindida de la gran burguesía (PP y PSOE), y de corte netamente nacional-católico ha resultado ser la verdadera "sorpresa electoral". Hablamos de UPyD (Unión, Progreso y Democracia), que ha hecho acto de presencia el 7J. Este engendro acaudillado por la eminente burguesa de tradición falangista Rosa Díez (ex PSOE), ha obtenido 449.499 sufragios (2,87%), lo que supone una seria competencia electoral para los socialdemócratas de IU y sucedáneos, ya que la sitúa por vez primera en Europa con un solitario escaño, y a poco más de 100.000 votos de los chicos de Lara.

Por último, nos topamos con otro grupúsculo de intereses bien definidos; la pequeña-burguesía "periférica" (tanto urbana como rural), también de corte socialdemócrata, aunque ésta  con ciertos tiks "independentistas", siempre de cara a la galería. Nos referimos a la coalición EdP-V (Europa de los pueblos-Verdes), dónde se integran catalanes de ERC, gallegos adscritos al BNG y algún que otro ecologista despistado, que han obtenido un total de 391.962 votos (2,50%), lo que les otorga el último escaño en juego para el viaje sin retorno a Bruselas.

 

Y hasta aquí, la "representatividad" social otorgada por el 46% de los españoles durante este 7J, de cara a conformar el cuadro aparentemente "multicolor" del Parlamento burgués europeo. Evidentemente, no es necesario ser un lince para corroborar la ausencia, una vez más, de la clase obrera en este decadente Parlamento, aunque ésta clase social sea abrumadoramente mayoritaria en el viejo continente. Se renueva así una institución superestructural al servicio, como hemos visto y seguiremos viendo, de la clase dominante a nivel europeo, establecida como eficiente emisor de repetidas directivas que atentan sistemáticamente contra, ¡precisamente!, la clase trabajadora europea. Nada nuevo bajo el sol. La receta es bien sencilla; enajenación  bien calculada a través de los medios de desinformación masiva (fundamentalmente en manos privadas de la gran burguesía), más unos cuantos millones de € provenientes de los sectores industriales y financieros de esta misma burguesía para calmar la sed de sus Partidos (PP y PSOE), y ¡bingo!  

 

Pero queremos centrarnos en los resultados, de ahí el título de este breve artículo, de los numerosos "supersabios ultraizquierdistas" que han osado presentarse a las citadas elecciones europeas, prestando sus finos rostros al servicio del sistema. Y es que durante las últimas semanas, estos "revolucionarios" de nuevo cuño, han vivido un estado de excitación sin igual. Sólo había que echar un vistazo general a sus diversas "Web alternativas" para corroborar lo dicho. ¡Si parecía que iban a destronar al mismísimo PSOE! Textos, panegíricos y panfletarios varios que parecían otorgar al electoralismo burgués funciones casi esotéricas, funciones que los iban a convertir, de la noche a la mañana, en "sorpresas electorales" que emanciparían por fin a los sufridos explotados asalariados. Nos referimos a esos mismos que, casualmente, antaño cargaban sus tintas, con constancia y tesón, contra todos aquellos socialdemócratas integrados en IU, y que los demonizaban sistemáticamente  por dedicar sus esfuerzos a este corrupto y pestilente circo electoralista, mientras hacían dejación de sus supuestas funciones como "militantes izquierdistas".

Pues bien, esos mismos "revolucionarios" no han tenido empacho, durante las últimas semanas, en mostrarnos el jueguecito de la urna cuatrienal como la panacea "liberadora" del género humano. Los links electorales en sus Web "plurales" han sido machaconamente colgados y recolgados, centrándose monográficamente en la obtención de "representatividad" para el 7J. Y lo han hecho alzando al cielo "megarevolucionario" a 3 formaciones, que según sus promotores, decían defender "los intereses de los trabajadores" y el "socialismo", ambos términos en genérico y sin precisar. Suficiente como para convencer a nuestros imberbes aspirantes a "bolcheviques".

Por ello, creemos que los marxistas-leninistas, tenemos el deber de mostrar bien a las claras a quién representan estas formaciones autodenominadas como "revolucionarias", que obviamente han sufrido un descalabro importante por su absoluta desconexión respecto a la realidad material que rodea a la golpeada clase trabajadora española, a la que visto lo visto, ni tan siquiera se le han acercado durante esta esquizofrénica campaña de marketing político cibernética. Y es que parece ser que los compañeros se  quedaron en el ciberespacio "alternativo", copiando los peores rasgos de sus supuestos "enemigos"; ¡la santificación del proceso plutocrático de los quesitos y las estadísticas burguesas! Están "colgados" en la red desde hace lustros, y así les luce el pelo.

 

Estas 3 formaciones, pretendidamente "revolucionarias", que han tenido a bien postularse este 7J y a las que se les ha brindado una importante campaña propagandista desde los citados espacios "alternativos" en la red de redes, sin obtener resultado alguno (dicho sea de paso), son; II-SP (Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los Pueblos), IZAN-RG (Izquierda Anticapitalista-Revolta Global), y el más grave de todos ellos, por su definición como organización "marxista-leninista"; el PCPE (Partido Comunista de los Pueblos de España).

 

Resulta necesario, llegados a este punto, decir que el caso de II-SP reviste una serie de casuísticas concretas que deben ser analizados "a parte". Más allá de la criminalización que ha sufrido la lista encabezada por el gran dramaturgo madrileño Alfonso Sastre (que al tiempo que ha pesado negativamente en el Estado español, ha podido activar el voto en Euskal Herria), por vincularse ponzoñosamente su lista con la "demoníaca" izquierda abertzale, más allá de las fascistadas emanadas de la Ley de Partidos y del Supremo, o de la rectificación del Constitucional, resulta obvio a día de hoy que esta candidatura se ha posicionado nítidamente como la plataforma electoral de lo que un día fue Batasuna. Y me parece correcto, siempre y cuando no engañen a ingenuos y despistados no euskaldunes. Esta asimilación política de la izquierda abertzale era fácilmente previsible, ya que bajo el programa de II-SP se podía englobar a la perfección a esos miles de vascos privados de sus más mínimos derechos civiles.

 

Decimos, pues, que esta agrupación electoral ha venido a conformarse como la plataforma política de la pequeña-burguesía urbana fundamentalmente vasca, de corte socialdemócrata y abertzale, a pesar de que entre sus candidatos no existiera ni un sólo vasco. Sus fundamentos han girado entorno a la justa denuncia de las colosales tropelías cometidas por la gran burguesía española que rige los destinos del Estado (PP y PSOE). Pero más allá de esto, nada, el abismo. A pesar de todo, II-SP se ha quedado a las puertas de la representación parlamentaria, situándose, como era natural contando los votos  vascos ilegalizados, en el 7º lugar del ranking estatal.

II-SP ha obtenido un total de 175.895** sufragios (1,12%), sin obtener finalmente escaño alguno. Para constatar lo dicho anteriormente, podemos realizar un simple ejercicio de "reparto de votos" por Provincias, y veremos como II-SP no ha sido más que la necesaria voz de los abertzales "ilegalizados", que en condiciones de normalidad "democrática" burguesa podrían perfectamente haber formado parte de la coalición EdP-V (lo que sin duda les hubiera otorgado un escaño más) . De los 175.895 votos obtenidos, nada más y nada menos que 140.266 se han repartido entre Guipúzcoa, Álava, Vizcaya y Navarra. O lo que es lo mismo, en todo el resto del Estado español, II-SP únicamente ha podido aglutinar 35.629*** miserables votos.

 

Ni su supuesta intención entorno a la representatividad de la "clase trabajadora", ni sus referencias constantes a un difuminado "socialismo", han conseguido llegar a las masas asalariadas, más allá de una parte minoritaria de los asalariados vascos. Demasiada energía electoralista, demasiada identificación (casi clonación) con la izquierda abertzale, demasiados altavoces cibernéticos, demasiada precipitación…Las bases estatales de esta coalición, como se ha comprobado posteriormente (por poner sólo un ejemplo, II-SP ha obtenido 3.984 votos en Madrid), han sido extremadamente frágiles, cuando no insignificantes. De otra forma, ¿Cómo convencer a un metalúrgico castellano, sometido a la lobotomización cerebral "antiterrorista" durante décadas, que "vote" a II-SP por la "autodeterminación de los pueblos"?  Objetivamente, la táctica electoralista de esta coalición a nivel estatal ha sido poco trabajada, insuficiente y estéril, no consiguiendo representitividad en Europa (a pesar del voto abertzale), y mostrando una marcada desintegración en territorio español (exceptuando, quizá, a Catalunya, con un total de 16.575 votos).  

 

La 2ª de estas formaciones, también pretendidamente "revolucionaria", ha resultado ser el grupúsculo IZAN-RG (Izquierda Anticapitalista- Revolta Global), otra escisión pequeño-burguesa, esta vez de la inacabable coalición  socialdemócrata de IU. Este, quizá, es el caso más nítido y claro de oportunismo político de los 3 citados. Esta escisión, de claro contenido trotskista (anticomunista), ha gozado de grandes espacios propagandísticos, y no sólo en sus numerosas Web "alternativas", tales como kaosenlared. Presentada como la franquicia española del "anticapitalismo" francés recitado por el playboy Besancenot (que igualmente no ha conseguido más que hacer algo de ruido en tierras galas), esta formación, al contrario de lo que ha pasado con II-SP, ni siquiera ha inquietado al Estado burgués y a su clase dominante. De hecho, han conseguido portadas, entrevistas y publirreportajes en prensa escrita, desde diarios como Público hasta tabloides como El Mundo.

Es decir, que IZAN-RG no sólo no ha molestado, sino que en ocasiones ha sido presentada al gran público como una "alternativa" razonable por los consorcios mediáticos de la gran burguesía española. Suponemos que la estrategia del Estado se encaminaba a dividir, al máximo posible, el voto masivo esperado en Euskal Herria (fundamentalmente) a II-SP, de ahí el sutil apoyo mediático a los neotrotskistas liderados por la señorita Esther Vivas.

Pero veamos los resultados obtenidos por estos extraños "representantes de los trabajadores y el socialismo"; IZAN-RG ha obtenido un total de 25.243 votos (0,16%), y evidentemente no ha conseguido tan siquiera rozar un miserable escaño europeo. Esta fantasmal agrupación socialdemócrata de corte trotskista, sólo ha conseguido pasar del millar de votos en las dos provincias más pobladas del Estado; Barcelona (4.380 votos) y Madrid (5.134 votos). En el resto del territorio ibérico no ha pasado de los 1000 votos por provincia, situándose en 11 de ellas por debajo de los 100 votos.

Evidentemente, IZAN-RG representa a sus escasos militantes y a nadie más. Pero no debe preocuparse esta jovencita "revolucionaria", que ha sido la cara visible de esta escisión pequeño-burguesa, por semejante batacazo. No sería extraño pensar que en unos pocos años la cara visible de  IZAN-RG, se convierta, por arte de birlibirloque, en el próximo fichaje estrella del Presidente Zapatero. Así es el trotskismo, desde luego no nos pilla de nuevo. Recordamos, que este movimiento entrista de marcado acento anticomunista, ha sido históricamente una pieza clave en el tablero mundial de la burguesía europea, de ahí que siempre hayan tenido que moverse de forma sectaria, cosechando fracaso tras fracaso para beneplácito de sus adorados y poderosos amos. Si localizan obreros en sus listas, ya pueden darse con un canto en los dientes.

 

Por último, el caso más paradigmático de todos, el más contradictorio, el más, si nos los permiten, esperpéntico. Nos referimos al PCPE, una formación que a parte de considerarse "revolucionaria", se autodefine como "marxista-leninista" y que por tanto pretende configurarse como "vanguardia proletaria". Bien, antes de entrar en materia, veamos los resultados obtenidos por este Partido. El PCPE, que persiste en postularse con una constancia numantina al circo "representativo" burgués año tras año, ha obtenido la friolera de 15.203 sufragios (0,10%), situación que le ha dejado, como viene siendo ya habitual, en un plano político insignificante cuando no marginal.

Los compañeros del PCPE, vienen justificando sus fantasmales apariciones periódicas en el gran espectáculo burgués del voto Express mediante manidos términos. Un ejemplo de ello es el texto que apareció, ¡precisamente en la Web kaosenlared!, unos días antes del 7J. Lo firmaba el compañero Diego Farpón en nombre del PCPE, y venía a corroborar lo que venimos comentando. Sintetizamos su artículo en este breve extracto;

"Naturalmente, las elecciones nos importan: muestran un apoyo concreto en un momento determinado, y es algo que se debe valorar, pues hemos de conocer nuestro alcance social ya que no todos aquellos que nos apoyan van a militar en nuestra organización. Además, sirve para situar nuevos retos: si en un pueblo hubo ciertos votos habrá que ir allá a organizar el Partido. De todas formas las elecciones no dejan de ser, casi casi, anecdóticas, pues los planteamientos revolucionarios no van a modificar la táctica por un puñado mayor o menor de votos.

Este es el único voto útil para los marxistas-leninistas, el voto que representa el compromiso de las clases populares y el mayor nivel de conciencia de la clase trabajadora y la juventud, el voto que ve la representación institucional como un instrumento y no como un fin a alcanzar de cualquier manera y a cualquier precio."

 

Si nos fijamos en el primer párrafo, la contradicción del compañero es tan espectacular, que resulta surrealista. Inicialmente afirma que al PCPE "las elecciones le importan" porqué "muestran un apoyo concreto" y "sitúan nuevos retos", tales como "ir a organizar el Partido" allá dónde hubiera "ciertos votos". No nos explica porqué "importa el voto", ni tampoco en que consiste ese "apoyo concreto". Mientras que lo de "ir a organizar el Partido dónde haya ciertos votos", con el previsible cuadro que le ha quedado a la organización de Farpón después del 7J, simplemente suena, con todos los respetos, a cínica broma.

Pero después de esa defensa a ultranza del uso del voto por parte de los marxistas-leninistas (nosotros debemos pertenecer a otra galaxia comunista), parece que el compañero se niega a sí mismo apresuradamente. En el mismo párrafo asegura que  "de todas formas las elecciones no dejan de ser, casi casi, anecdóticas, pues los planteamientos revolucionarios no van a modificar la táctica por un puñado mayor o menor de votos.". ¿En qué quedamos, pues? ¿Sirven o no sirven?

Finalmente, Farpón, como buen militante del PCPE, acaba su artículo defendiendo el voto comunista para su organización, ciñéndose a los postulados teóricos del leninismo que defiende la instrumentalización del parlamentarismo burgués en favor de los intereses de la clase trabajadora. Sin embargo, nos preguntamos, ¿dónde está la clase trabajadora, compañero? ¿Dónde está la esencial vertiente práctica del propio leninismo? En ninguna parte.       

 

Más allá del embotamiento argumental de los militantes del PCPE, que en un mismo texto son capaces de decirnos a los marxistas-leninistas que votemos por ellos, aunque nuestro voto sea "anecdótico", más allá del nuevo fracaso táctico y estratégico del propio PCPE, y sin ánimo de erigirnos en guardianes de la ortodoxia comunista, creemos necesario hacer algunas puntualizaciones programáticas al respecto. Y se las hacemos al PCPE como organización obrera y comunista hermana, pues no se nos ocurriría hacérselas a organizaciones tan ajenas cuando no contrapuestas a la clase obrera como IZAN-RG, por poner sólo un ejemplo.

 

Es cierto que los bolcheviques jamás despreciaban cualquier rincón dónde poder agudizar la lucha de clases, "cualquier institución por reaccionaria que esta sea", como decía el mismo Lenin. Hasta los sindicatos zaristas eran buena tribuna para los revolucionarios. Los bolcheviques, acertadamente, tenían el objetivo de instrumentalizar las instituciones burguesas a fin de contribuir a la futura toma del poder por parte del proletariado soviético, dirigido por su estado mayor central; el Partido. Pero claro, este postulado leninista, los revolucionarios no lo podemos tomar en términos absolutos, a riesgo de caer en el idealismo y el oportunismo más zafio. Las leyes de la dialéctica nos ayudan en este sentido, en eso consiste el marxismo-leninismo, y así actúo precisamente el gran líder de la Revolución Socialista Rusa. Nos explicamos;

 

Tras la fracasada insurrección de 1905, los bolcheviques son perseguidos, asesinados, encarcelados y expulsados de Rusia. La situación del Partido se desenvuelve, necesariamente, en la clandestinidad. En este contexto específico, aunque el postulado leninista sigue siendo válido, en esa coyuntura resulta impracticable y temerario.

 

En esos años de clandestinidad, los bolcheviques boicotearon las primeras  elecciones burguesas a la 1ª Duma (parlamento ruso) en 1906, conscientes de la situación en la que estaban desenvolviéndose, denunciando la farsa de aquella institución  sometida por completo a los arbitrios del Zar y de la naciente y acobardada burguesía rusa. No obtuvieron el éxito esperado, ya que el golpe de 1905 todavía se hacía notar, pero de cualquier forma, en 73 días, la Duma fue disuelta y el terror volvió a ceñirse sobre los revolucionarios.

 

En la segunda Duma, que se inicia en marzo de 1907, los bolcheviques deciden participar (dada la base soviética ya construída con tesón durante los duros años posteriores a 1905), y utilizarla como tribuna popular de los diputados comunistas elegidos, prescindiendo por completo de funciones legislativas. Será disuelta, nuevamente, con extraordinaria rapidez, el mismo 3 de Junio al convertirse en plataforma revolucionaria del pueblo trabajador. Decenas de diputados revolucionarios fueron detenidos y expulsados a Siberia. ¿Se imaginan siquiera 10 diputados del PCPE en Europa? ¡Ahí hubiera valido la pena postular!  

La tercera Duma (1907-1912), desgastada por la propaganda bolchevique, ya desde fuera, se constituyó únicamente por fuerzas reaccionarias, limitándose o prohibiéndose, casualmente, el sufragio de obreros y campesinos.    

 

Como podemos ver de forma extremadamente sintética, de toda esta participación de los bolcheviques, se desprendía la necesidad de avanzar no sólo resueltamente y en primera línea cuando la revolución se hallaba en su fase ascendente, sino también sabiendo replegarse con acierto, ordenada y serenamente, cuando la etapa ascendente de la revolución cesa, cambiando de táctica con arreglo a los cambios operados en la situación.

Esto es algo que el PCPE no practica. Como vemos, no basta con adscribirse como marxista-leninista, es necesario comportarse como tal.

 

Nos preguntamos, ¿Cuántos esfuerzos estériles ha dedicado la abnegada militancia del PCPE en pegar carteles, redactar artículos, realizar micromitines, organizar reuniones…para postularse el 7J? ¿Era esa tarea prioritaria en el momento actual que vivimos? ¡Claro qué no, y Farpón lo sabe, aunque no se atreve a decirlo! Cuando los bolcheviques presentaron candidatos a la segunda Duma, resultando elegidos decenas de ellos, lo hacían sobre una sólida base obrera construida entorno a los soviets, constituidos como firme poder de clase opuesto a la Duma feudal-burguesa. Ya en vísperas de la Revolución de Octubre de 1917, los bolcheviques obtenían el 51% de los sufragios en las Dumas distritales de Moscú, con más de 200.000 votos obreros revolucionarios. Hicieron falta decenas de años y miles de sacrificios diarios.

La Duma burguesa había sido liquidada, en base a movimientos de expansión y repliegue tácticos, combinados con aterradoras huelgas obreras que ponían en jaque a la acomplejada burguesía rusa (e internacional), escondida tras las faldas del Zar. He ahí el grotesco idealismo practicado por el PCPE, que abstrayéndose de su indisimulable marginalidad política y no representándose más que a sí mismo, se postula el 7J para alcanzar "mayor nivel de conciencia de la clase trabajadora y la juventud". Compañeros, o no se lee a Lenin, o no se le entiende en vuestra organización. El "voto" no otorga mágica y espontáneamente "mayor nivel de conciencia" (¡menuda barbaridad!), es el trabajo diario de los bolcheviques del siglo XXI, tal y como lo hicieron los del XX, el que la eleva y consolida. Sólo después viene el "voto" instrumental, ya consciente, ya revolucionario.

Por comodidad o por incapacidad, no se puede invertir el orden de los factores, pues aquí si que altera claramente el producto. Lo que desgraciadamente defienden los compañeros del PCPE es el atajo idealista, cuando no oportunista, con tal de "evitar" el trabajo desde abajo. Insistimos, por comodidad o por simple incapacidad orgánica, pero eso es todo menos leninismo. Y eso, como ya sabemos, lleva a los 15.203 míseros votos, insignificantes y solitarios, en plena crisis estructural capitalista.

 

Estremece ver a compañeros de clase (que se definen como comunistas), abducidos por ese mediático y espectral electoralismo burgués, sin siquiera percatarse del carácter suicida de sus posicionamientos táctico-estratégicos, que no beben de la realidad material que nos rodea (estado actual de la clase obrera española), sino de lo que ellos imaginan en sus mundos paralelos. Y para más INRI, ante una clase trabajadora desorganizada y desideologizada, insisten en perder el tiempo pegando cartelitos y clamando en el desierto. Compañeros, ¡no os preguntéis que hacen los obreros por vosotros!, sino más bien ¿qué habéis hecho vosotros por los obreros?  

 

Los comunistas que nos preciemos de serlo, deberíamos estar trabajando sin descanso en nuestros centros de trabajo, entre los comités, entre los trabajadores, en los barrios, con nuestros vecinos, en los centros educativos, entre los jóvenes trabajadores…sin embargo algunos parecen ir muy despistados y acelerados, ¡y prefieren lanzarse a pecho descubierto sobre la artillería pesada de la burguesía, reptando a duras penas sobre su propio terreno electoral!

 

¡Qué tragedia la del infantilismo izquierdista, qué tragedia la del pequeño-burgués!    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

*Esta cantidad elevadísima de votos blancos y nulos, que ha sufrido un aumento descomunal respecto a 2004 en el Estado español, podría tener mucho que ver con la candidatura de II-SP.

 

**En estos días se está hablando, por parte de los promotores de II-SP, de un posible fraude electoral que se habría cometido, fundamentalmente, en el trasvase de votos informáticamente por parte del Ministerio del Interior. Se está especulando con la posibilidad de que miles de votos habrían sido "robados" a II-SP, traspasándolos a candidaturas irrelevantes e incluso depositándolos como blancos o nulos (lo que explicaría ese descomunal aumento). Deberemos esperar en todo caso. Esto, de confirmarse, sólo reafirmaría nuestro argumento.

 

*** Según fuentes oficiales (Ministerio del Interior)

domingo, 26 de abril de 2009

La muerte que acecha

La única verdad que existe es el devenir. El paso de la historia todo lo arrastra; lo malo y lo bueno; transformando lo que se creía eterno en caduco; lo nuevo e innovador en viejo y retrógrado; la verdad relativa en mentira absoluta. A esta ley inapelable, solo los necios se atreven a desafiar porque el proceso dialéctico es imparable.

                El capitalismo fue una verdad histórica porque era una necesidad lógica. Venció al feudalismo que se había convertido en un obstáculo para el desarrollo humano. La burguesía lo destruyó con las armas de la “libertad” y la “democracia”. Pero el capitalismo ha cubierto su etapa y aquellas verdades de la burguesía triunfante han caducado erigiéndose en escollo para el progreso moderno. El sistema capitalista ya no puede resolver los problemas que plantea la sociedad contemporánea: económica, social, cultural, moral…

La burguesía vieja y retrograda se aferra a sus  privilegios  y  consciente  de  que  se  acerca  su hora final no repara en gastos para retardar la muerte que acecha.

Más, por muchos miles de millones de dólares y euros que inviertan en propagar la eternidad del capitalismo, por muy generosamente que premien a los traidores para que apaguen el fuego de la esperanza de la clase obrera, por muchos fracasos que acumulen los trabajadores y sus organizaciones revolucionarias, sólo podrán retrasar un imperceptible minuto en la eternidad histórica.

                Esas voces: No más desigualdad, no más explotación, se acercan con sones acompasados en crescendo hasta que un día su potencia revienten los tímpanos de los oídos sordos y su ímpetu haga saltar añicos el cuerpo corrupto de la reacción.

                Son voces soñolientas aún, porque la clase obrera no está muerta como pretenden, solo está sumida en un breve sueño de reflexión y reparador.